¿Grueso o delgado?

A menudo no resulta fácil decidirse a la hora de elegir discos de corte. Además de muchos factores obvios, tales como la máquina o el ámbito de aplicación, también entran en juego las preferencias personales. Pero, ¿qué es lo que realmente importa?

A menudo no resulta fácil decidirse a la hora de elegir discos de corte. Además de muchos factores obvios, tales como la máquina o el ámbito de aplicación, también entran en juego las preferencias personales. Pero, ¿qué es lo que realmente importa?

Es una cuestión de milímetros. No, no se trata de una fotofinish en el ciclismo en pista, sino de discos de corte. Los que se dedican en Alemania profesionalmente al corte de acero inoxidable, metal u otros materiales, tienen para escoger: 0,8 milímetros, 1,0 milímetros, 1,6 milímetros, 2,0 milímetros o 2,5 milímetros. También Klingspor produce discos de corte de diferentes grosores. Pero, ¿cuál es el modelo con las medidas ideales? Alguien que lo sabe bien es Anton Bodrin. Tiene 36 años, trabaja en la gestión de productos de Klingspor y aclara con una sonrisa: «No hay ninguna respuesta sencilla a esta pregunta. Lo importante es qué quiere hacer el usuario con el disco de corte, con qué máquina y en qué lugar trabaja, qué material quiere mecanizar, por nombrar tan solo unos cuantos factores.»

La discusión sobre el grosor adecuado del disco no es nueva. Desde que Klingspor produjera en 1954 por primera vez un disco abrasivo ligado con material fibroso y apto para altas velocidades de giro, revolucionando con esta innovación toda la tecnología de corte, han ocurrido bastantes cosas en el mercado. Si, inicialmente, los discos aún eran un poco más gruesos, hace unos 15 años que los principales fabricantes iniciaron la carrera por lograr unos modelos de 1,0 milímetro y menos para el uso en amoladoras angulares con un diámetro de entre 100 y 125 milímetros.

Ventajas en función de la aplicación

Hoy en día, los discos de corte con un grosor de 2,5 milímetros o más se usan principalmente en el ámbito del bricolaje. Los profesionales utilizan las variantes más delgadas. Las ventajas de éstas son obvias, sobre todo a la hora de cortar materiales caros, tales como acero inoxidable. «Por principio, el trabajo con un disco más delgado es más preciso y requiere menos fuerza. El material a mecanizar se calienta menos y, sobre todo, se desperdicia menos; se reduce la forma- ción de rebabas y se generan menos chispas y vibraciones», explica Bodrin.

Pero también los modelos un poco más gruesos puntúan en determinados ámbitos. Por ejemplo, al cortar materiales más gruesos a partir de cinco milímetros, los discos más gruesos son más estables y, en consecuencia, más seguros para personas menos expertas o al trabajar en una posición en la cual existe el peligro de que se ladee. «La seguridad es primordial en todos los discos de corte, no importa si son gruesos o delgados; trabajamos según las normas y los requisitos más actuales», resalta Anton Bodrin.

En el departamento de Investigación y Desarrollo de Klingspor se utiliza la tecnología más moderna para tener en cuenta todas las eventualidades que puedan surgir en el uso. Unos robots de lijado con Force-Control simulan diferentes presiones de aplicación, dado que éstas varían fuertemente de un usuario a otro. Una cámara térmica muestra la evolución de la temperatura durante el corte. También los distribuidores especializados y los clientes industriales acuden regularmente al Centro de formación en Haiger para hacer comprobaciones y comparaciones en primera persona. «Solo así es posible optimizar el asesoramiento. Al fin y al cabo, cada usuario decide por sí mismo qué es lo más importante para él a la hora de elegir el grosor del disco», afirma Bodrin.

En el futuro, Klingspor pretende facilitar esta decisión a sus clientes; para este fin ha creado una nueva versión del localizador de productos. Paso a paso, el cliente puede delimitar su selección y encontrar rápidamente la herramienta más apropiada para su trabajo (ver abajo).

 

Ayuda para la decisión: el localizador de productos

1. ¿Qué máquina?

¿En qué amoladora angular se utilizará el disco de corte? Cuando más potente sea la máquina, mayor será la velocidad. Las especificaciones del equipo de trabajo representan el primer criterio de decisión a la hora de elegir el disco. 

  • Amoladoras angulares con un diámetro de 100 a 150 milímetros y una gama de potencia de entre 600 y 1.700 vatios
  • Amoladoras angulares con un diámetro de 100 a 230 milímetros y una gama de potencia de más de 1.700 vatios

 

2. ¿Qué material?

¿Blando, duro o especialmente sensible al calor? Cada material tiene unas propiedades distintas que se deben tener en cuenta al elegir el grosor adecuado del disco de corte. ¿Qué se cortará?

  • Acero
  • Acero inoxidable
  • Aluminio u otros metales no ferrosos
  • Hierro fundido

 

3. ¿Qué perfil de pieza? 

Chapas delgadas y flexibles no necesitan el mismo procedimiento que perfiles estables o tubos macizos. La elección del grosor adecuado del disco de corte depende también de la forma que se deberá cortar.

  • Chapa
  • Tubo, material macizo  
  • Perfil en L, U o T

 

4. ¿Requisitos de seguridad?

Las indicaciones sobre la seguridad al trabajar con la máquina se deben tener en cuenta, al igual que las instrucciones que se adjuntan en los discos de corte. 

  • Fijación del material 
  • Altura de trabajo