Croissants y papel abrasivo: ¿Qué tiene que ver el uno con el otro?

Una renombrada artista utiliza productos Klingspor para fines artísticos. Para un proyecto artístico, la artista alemana Nicole Wermers buscaba una vía para incorporar papel abrasivo en sus trabajos de escultura. Wermers estaba especialmente interesada en el uso de medios abrasivos como material y superficie. Por este motivo, acudió a Klingspor.

En el departamento de Marketing de la Central del Grupo Klingspor en Haiger (Alemania) se extrañaron un poco cuando, en verano de 2016, llamó una tal señora Wermers, se presentó como artista y solicitó unas muestras de productos Klingspor para un proyecto artístico. Pero es fascinante ver qué polifacéticos pueden ser nuestros medios abrasivos en la realidad. Nicole Wermers es una artista alemana dedicada al collage, la escultura y las instalaciones, además de Profesora de Escultura y Experimentos espaciales en la Universidad Mozarteum de Salzburgo. Para sus trabajos utiliza diversos materiales, tales como metal, cerámica, piedra y objetos cotidianos. Wermers vive y trabaja en Londres desde el año 2003. Desde 2007 expone internacionalmente. Entre otros, sus trabajos se pudieron ver en renombrados museos y galerías de Londres, Francfort, Hamburgo, Colorado y Viena. En 2017 incluso ha sido nominada para el Turner Prize, el premio de arte más importante de Europa.

En «Croissants & Architecture» se incorporaron papeles  abrasivos de diferentes fabricantes. De los productos de Klingspor, el PS 8 C se ha incluido en el libro. La combinación del papel abrasivo negro y la mesa amarilla recuerda incluso los colores del logotipo de Klingspor.

Klingspor y el arte  Papel abrasivo recién salido del horno

Del proyecto anunciado entonces ha surgido, entre tanto, un libro con el título «Croissants & Architecture». Está compuesto de páginas con fotografías de croissants, alternadas con páginas hechas de papel abrasivo. De esta manera, Wermers pretende ilustrar lo opuestas, pero a la vez complementarias, que pueden ser dos cosas. En este caso, una de ellas simboliza el lifestyle y la otra el trabajo. Para las dos se necesitan ingredientes que son mezclados y unidos finalmente aplicando calor, «horneándolos» para obtener el producto terminado. Sin embargo, su tacto es totalmente distinto. Además, seguramente no nos apetecería mucho ponernos el papel abrasivo en la boca y comerlo. «El papel abrasivo es la única superficie a la cual reacciono físicamente», explica Wermers. «Me hace estremecer y se me seca la boca cuando se frota el papel abrasivo contra otras superficies o papeles abrasivos. Tan solo pensar en el ruido que produce me hace sentir incómoda.»

Klingspor y el arte

¿Klingspor llegará a ser pronto una parte renombrada del mundo del arte?

 

Según explica Wermers, el proceso de producción del libro resultó más difícil de lo previsto: las cuchillas de corte que dan su forma a las páginas del libro se tuvieron que cambiar varias veces, ya que quedaron desafiladas antes de lo previsto al cortar el papel abrasivo. A pesar de todo, surgió finalmente un auténtico libro artístico con una edición de 250 ejemplares, completado con diez pruebas de artista (denominadas «Artist's Proofs») que son impresas previamente, fuera de la edición vendida, para el mismo artista. Dado que en el libro se ha incorporado papel abrasivo real, éste raya al hojear las páginas de papel con las fotografías de los croissants. Pero ésta es la intención de la artista: «La idea tras este proyecto en forma de libro es que se vaya destruyendo por sí solo desde el interior», explica Wermers. El libro «Croissants & Architecture» ha sido nominado incluso para el Premio de Libros de Arte. Ahora, los productos de Klingspor podrían convertirse en un elemento renombrado en el mundo del arte. Wermers prevé continuar el tema del papel abrasivo en el marco de su exposición individual en febrero de 2018 en el Hamburger Kunstverein.